المكتبة المرئية

Dios estableció a los hombres en la Tierra y puso allí medios de sustento, pero pocos de ellos agradecen. Cuando creó a Adán y ordenó a los ángeles postrarse ante él, todos obedecieron excepto Iblís, quien se negó por soberbia, alegando ser mejor que Adán porque fue creado de fuego mientras Adán fue creado de barro. Dios expulsó a Iblís del Paraíso, maldecido, e Iblís pidió una prórroga hasta el Día del Juicio para vengarse de los hijos de Adán, jurando que los acecharía desde todas direcciones para desviarlos de la gratitud y la obediencia. Dios advirtió a Adán y su esposa sobre Satanás y los instaló en el Paraíso, pero Satanás los tentó para revelarles su desnudez, jurando ser un consejero sincero. Comieron del árbol prohibido y su desnudez se les manifestó, luego fueron descendidos a la Tierra, enemigos unos de otros, con la promesa de que la guía vendría de Dios para quienes la siguieran.