Estos versículos comienzan declarando la pura elección de Alá de Adán, Noé, la familia de Abraham y la familia de Imrán sobre la humanidad. Narran la historia de la esposa de Imrán, quien consagró su hijo no nacido al servicio de Alá, dando a luz a María. El profeta Zacarías asumió la tutela de María y, cada vez que entraba en su santuario, encontraba alimentos provistos milagrosamente por Alá. Inspirado por esto, Zacarías rogó por un hijo piadoso a pesar de su vejez, y los ángeles le anunciaron la buena nueva de Juan. Los versículos destacan la pureza de María y su elección por encima de todas las mujeres del mundo, instándola a la adoración devota. Concluyen señalando que estas historias son parte de la revelación de lo oculto enviada al profeta Mahoma, quien no estuvo presente allí.