Estos versículos (Surah Al-Mu’minun 12-22) exponen las pruebas del poder divino en la creación del hombre y del universo. Comienzan detallando las etapas milagrosas de la creación humana: a partir de un extracto de barro, luego como una gota de esperma, un coágulo de sangre, un pedazo de carne, seguido por la formación de los huesos revestidos de carne, hasta convertirse en una nueva criatura. Los versículos reafirman la inevitabilidad de la muerte y la Resurrección, y destacan la creación de los siete cielos y el envío de la lluvia en una medida justa para dar vida a huertos de palmeras, viñedos y al bendito olivo. Concluyen invitando a reflexionar sobre el ganado, que provee leche, carne y sirve de transporte al igual que los barcos.